JUCIL reclama más plantilla para los equipos Viogén para que resulten de verdad eficientes frente a la violencia de género

La asociación profesional reclama que estos servicios se incorporen al catálogo de puestos de trabajo y dejen de ser ‘áreas fantasmas’ que se forman mediante la reducción de personal de otros servicios, sobre todo de seguridad ciudadana
JUCIL denunció en el mes de octubre pasado las presiones que sufren algunos de estos equipos para rebajar las valoraciones de riesgos de las víctimas de estos delitos para evitar que se destine personal a su protección personal

La asociación profesional Justicia para la Guardia Civil (JUCIL) ha reclamado de forma pública el aumento de la cifra de guardias civiles destinados en los equipos de violencia de género (Equipos Viogén) y que estas plazas formen parte del catálogo de puestos de trabajo de la Guardia Civil. De manera que la creación y formación de los equipos Viogén no se lleve a cabo mediante la sustracción de efectivos de otras unidades y servicios, generalmente las de seguridad ciudadana. JUCIL ha hecho coincidir esta petición con la conmemoración, el pasado sábado 25 de noviembre, con el Día Internacional por la eliminación de la violencia de género, para expresar de esta forma la importancia de los guardias civiles en la máxima prevención y la mayor eliminación posible de esta lacra de la sociedad.

Los representantes de JUCIL en el grupo de trabajo de Comandancias reclamó en el mes de septiembre último que: “Las áreas funcionales, o áreas fantasmas, como los equipos Viogén, deben de estar recogidas en el catálogo de puestos de trabajo, de manera que no se nutran de efectivos de seguridad ciudadana, lo que merma el potencial de estos servicios”.  

 

Presiones para eludir más servicios de vigilancia

 

JUCIL ha denunciado recientemente las presiones que sufren algunos de los componentes de los equipos Viogén, responsables de la valoración del riesgo que sufren las víctimas de estos delitos, para que rebajen los baremos en los niveles ‘extremo’ y ‘alto’, donde las personas que han sufrido este tipo de violencia deberían contar con protección personal de manera constante. La falta real de efectivos de estos equipos ha hecho que se presione para que se rebaje la calificación a niveles inferiores, en los que no es necesaria una presencia constante de efectivos junto a las víctimas. El motivo principal para que se produzcan este tipo de presiones es que la Guardia Civil carece de equipos suficientes y de los medios necesarios para llevar a cabo dichas intervenciones.

Aunque, en principio, se han destinado dos o tres personas por compañía para este fin, la realidad es que estos efectivos carecen de la formación específica para realizar correctamente las valoraciones y, además, su labor principal se dirige a temas burocráticos y no a la atención personal a las víctimas.

 

JUCIL insta a que se ofrezca una protección eficiente sin detraer personal de otros servicios esenciales

 

JUCIL apeló en el mes de octubre pasado a la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género, dependiente del Ministerio de Igualdad que desde esta semana ocupa Ana Redondo, para que interviniera y garantizara que los guardias civiles puedan realizar estas valoraciones de riesgo sin presiones ni manipulaciones. Enfatizamos entonces la importancia de abordar de una manera adecuada y responsable la problemática de la violencia de género y de asegurar que se asignen los recursos necesarios de acuerdo con los procedimientos y protocolos establecidos. Por este motivo, reclamamos que estas unidades se incorporen al catálogo de puestos de trabajo en lugar de reunir sus efectivos restándolos de otras funciones dentro de la Guardia Civil.

La integridad y la seguridad de las víctimas de violencia de género son fundamentales, y JUCIL insta a que se trabaje en conjunto para asegurar su protección efectiva.