Madrid, 06 de mayo de 2026. JUCIL ha puesto de manifiesto las importantes deficiencias que afectan a la Unidad de Protección y Seguridad (UPROSE) durante la reunión mantenida el pasado 14 de abril con el jefe de la unidad, en la que se abordaron numerosos problemas estructurales que comprometen tanto la seguridad de los agentes como la eficacia del servicio que prestan .
Entre las principales cuestiones trasladadas por JUCIL destacan las carencias en material y equipamiento, especialmente el mal estado de placas balísticas de los chalecos, así como deficiencias en vehículos oficiales, lo que obligó incluso a la retirada de material deteriorado. La asociación insiste en que estos problemas no pueden depender de que los agentes comuniquen individualmente las incidencias, sino que deben ser detectados y solucionados de forma preventiva por la propia Administración.
En materia de instalaciones, JUCIL denunció las deficientes condiciones en dependencias de embajadas, incluyendo problemas de limpieza y mantenimiento, así como carencias en infraestructuras que afectan directamente al bienestar del personal. También se abordaron situaciones de riesgo en traslados de internos, como las derivadas de la configuración provisional de calabozos en centros hospitalarios o la falta de espacios adecuados, que incrementan la exposición de los agentes durante el servicio.
La asociación también alertó de problemas operativos relevantes, como la falta de coordinación en determinados servicios, especialmente en el traslado de presos, donde otros organismos manejan información más completa que los propios guardias civiles encargados del servicio, lo que genera ineficiencias y situaciones de riesgo innecesarias. Asimismo, se pusieron sobre la mesa cuestiones relacionadas con la organización del servicio, la regulación de jornadas, la formación en condiciones adversas y la necesidad de mejorar protocolos de actuación.
En cuanto a recursos humanos, JUCIL incidió en la falta de personal en determinadas unidades, una situación que obliga a recurrir a comisiones de servicio y que repercute directamente en la carga de trabajo de los agentes. A ello se suma la insuficiencia de las dietas en determinados servicios, especialmente en los de conducciones especiales, donde el incremento del coste de vida no se ve reflejado en las indemnizaciones percibidas.
JUCIL considera que estas carencias evidencian la necesidad urgente de una planificación realista de medios, personal e infraestructuras en la UPROSE, una unidad clave para la seguridad pública, y exige a la Dirección General de la Guardia Civil la adopción de medidas inmediatas que garanticen unas condiciones de trabajo dignas y una prestación del servicio acorde a las exigencias operativas actuales.