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El grave atropello de una agente en Paracuellos lleva a JUCIL a insistir en el reconocimiento inmediato de profesión de riesgo

El grave atropello de una agente en Paracuellos lleva a JUCIL a insistir en el reconocimiento inmediato de profesión de riesgo

• Una integrante del Equipo de Atestados de Tráfico permanece ingresada con pronóstico grave tras ser arrollada por un autobús mientras prestaba servicio.
• JUCIL denuncia que este nuevo siniestro, ocurrido apenas unos días después del luto en Huelva, confirma que el peligro es estructural y constante en todas las unidades.

Madrid, 14 de mayo de 2026. La asociación profesional JUCIL (Justicia Guardia Civil) denuncia públicamente la situación de extrema vulnerabilidad y desprotección que sufren los guardias civiles en su ejercicio diario. El grave atropello sufrido el martes por una compañera del Destacamento de Tráfico de Paracuellos del Jarama no es un hecho aislado, sino la confirmación de que la seguridad de los agentes pende de un hilo en cada intervención.

 

La agente se encontraba desempeñando sus funciones de auxilio en carretera cuando fue embestida por un autobús. Como consecuencia del impacto, la compañera permanece hospitalizada con múltiples fracturas y lesiones de gravedad que la apartarán de su puesto de trabajo y de su vida cotidiana durante un largo periodo de tiempo. JUCIL recalca que, aunque en esta ocasión no haya que lamentar víctimas mortales, las secuelas físicas, psicológicas y profesionales de este suceso son un golpe directo a la integridad de quienes visten el uniforme.

 

Este nuevo incidente se suma a una racha de violencia para este destacamento, ya que hace tan solo dos semanas un par de componentes de la misma unidad fueron atropellados por un delincuente que se daba a la fuga. Además, este hecho se produce a escasos días de la irreparable pérdida de Germán y Jerónimo en Huelva, quienes fallecieron mientras perseguían una narcolancha en la costa andaluza. Los escenarios, aunque diferentes en su naturaleza, comparten una raíz común: el riesgo extremo que supone para un guardia civil poner un pie en la calle. JUCIL insiste en que el peligro es el pan nuestro de cada día para todas las unidades del Cuerpo, sin excepción, desde la seguridad vial hasta la lucha contra el crimen organizado.

 

“No podemos seguir consintiendo que se nos considere trabajadores de segunda. El riesgo es intrínseco a nuestra labor y cada día que pasa sin el reconocimiento oficial de profesión de riesgo es una falta de respeto a los agentes heridos y fallecidos en acto de servicio”, señalan contundentes desde JUCIL.

 

La asociación considera inaceptable que el Ministerio del Interior mantenga a la Benemérita en un limbo legislativo mientras otros cuerpos policiales, como las policías autonómicas o locales, ya cuentan con esta catalogación y recientemente se ha planteado también para las Fuerzas Armadas. La falta de este reconocimiento no solo supone una injusticia administrativa, sino que ignora la realidad de una profesión donde la integridad física está constantemente amenazada. JUCIL exige al Ejecutivo que abandone la pasividad y proceda a la declaración inmediata de la Guardia Civil como profesión de riesgo, garantizando así la protección y el respeto que estos servidores públicos merecen por ley y por justicia.

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