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JUCIL exige a todos los consells insulares de Baleares y a la FELIB alojamiento temporal para evitar que los guardias civiles malvivan en coches o caravanas este verano

JUCIL exige a todos los consells insulares de Baleares y a la FELIB alojamiento temporal para evitar que los guardias civiles malvivan en coches o caravanas este verano

• El secretario provincial de la asociación en Baleares, Tomás Quesada, ha solicitado formalmente por escrito alojamiento para la Benemérita a las principales instituciones del archipiélago ante la inminente llegada de más de 200 agentes en plena temporada turística.
• Teniendo en cuenta las penosas experiencias de años anteriores, JUCIL busca anticiparse para evitar el drama residencial que sufren los efectivos recién destinados.
• De las vacantes que se van a cubrir en julio de manera forzosa, aproximadamente la mitad corresponden a jóvenes guardias civiles de la 130ª promoción.

Islas Baleares, 26 de mayo de 2026. La asociación profesional Justicia Guardia Civil (JUCIL) ha solicitado formalmente por escrito ayuda para el alojamiento de los guardias civiles que serán trasladados al archipiélago en plena temporada estival a cada uno de los cuatro Consells insulares (Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera), así como a la Federación de Entidades Locales de las Islas Baleares (FELIB). Con esta ofensiva, la organización solicita de manera urgente la colaboración de todas las administraciones locales para ofrecer alojamiento temporal a los más de 200 agentes de la Benemérita que se incorporarán a las islas entre finales de junio y principios de julio que no hayan podido encontrar alojamiento por sus propios medios.

 

El secretario provincial de JUCIL en Baleares, Tomás Quesada, ha alertado de la extrema gravedad de la situación habitacional en el archipiélago. Una problemática que se recrudece en plena temporada estival debido a los altísimos precios del mercado del alquiler y a la alta ocupación por parte de trabajadores del sector turístico.

 

Aprender de la experiencia: El drama de los coches y las caravanas

 

La iniciativa de JUCIL no es casual, sino que responde directamente a la preocupante experiencia acumulada en los años anteriores. Desde la asociación recuerdan que las bases del movimiento de plazas conceden a los agentes un margen de tan solo 10 días para incorporarse a sus nuevos destinos una vez que los conocen. Un plazo claramente insuficiente para resolver una necesidad tan básica en pleno verano.

 

Quesada advierte que, basándose en lo ya vivido en el pasado en las islas, existe un riesgo real de volver a ver imágenes vergonzosas de “guardias civiles viviendo en caravanas o durmiendo en sus propios coches” por la absoluta imposibilidad de encontrar un techo. Por ello, JUCIL ha propuesto formalmente a los Consells y a la FELIB que colaboren con la Jefatura de la Zona/Comandancia y pongan a disposición de los agentes —de forma temporal— aquellas instalaciones de titularidad pública que se encuentren disponibles hasta que finalice el verano y se liberen alojamientos de temporada.

 

Destinos forzosos para la 130ª promoción

 

El grueso de los nuevos efectivos que aterrizarán en Baleares estará compuesto por alumnos en prácticas y por profesionales que reciben aquí su primer destino oficial. En concreto, de las plazas que se van a cubrir en la comunidad, más de la mitad lo harán en julio y corresponden a jóvenes agentes pertenecientes a la 130ª promoción (acceso a la nueva escala), quienes se verán obligados a incorporarse en su gran mayoría de forma forzosa.

 

De acuerdo con las previsiones de la asociación, Mallorca será la isla que reciba un mayor volumen de agentes, seguida de Ibiza, Menorca y Formentera.

 

Un problema estructural: el fracaso en la fidelización

 

Para JUCIL, la crisis de la vivienda en Baleares no solo supone un drama personal para los agentes desplazados, sino que dinamita la estabilidad de la seguridad pública en la región. Los datos de la propia asociación evidencian una preocupante rotación de la plantilla: entre los años 2021 y 2025 llegaron a Baleares un total de 1.092 agentes, pero abandonaron las islas 840. Es decir, el territorio es incapaz de fidelizar a sus trabajadores debido al coste de la vida.

 

Tomás Quesada ha insistido en que, además de estas medidas de auxilio temporal solicitadas a las instituciones baleares, el Ministerio del Interior debe abordar el problema de raíz. Desde la organización reclaman la actualización urgente del plus de insularidad, así como la declaración de Baleares como Zona de Especial Singularidad (ZES) para garantizar que los guardias civiles no pierdan dinero por el simple hecho de ser destinados a las islas y vean compensadas las dificultades que ello acarrea.

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