Desde JUCIL queremos expresar nuestro más profundo dolor y consternación por el fallecimiento de nuestros compañeros Germán, guardia civil destinado en el Servicio Marítimo de Huelva, así como también la muerte del capitán Jerónimo víctimas de la violencia vinculada al narcotráfico que continúa azotando nuestras costas.
Germán ha perdido la vida en el ejercicio de su profesión, cumpliendo con su deber hasta el final. A sus 55 años, y prácticamente a las puertas de su retirada, deja destrozados a su familia, amigos y compañeros, a quienes trasladamos todo nuestro cariño, apoyo y condolencias en estos momentos tan duros. Tampoco olvidamos a los otros guardias heridos, que esperamos que tengan una evolución positiva.
Hoy es día de duelo para toda la Guardia Civil. Pero también es un día para recordar, una vez más, que esta tragedia no es un hecho aislado ni imprevisible. Desde JUCIL llevamos mucho tiempo denunciando públicamente el grave deterioro de la seguridad en nuestras costas y el crecimiento de organizaciones criminales cada vez más violentas, más organizadas y mejor equipadas.
Lo advertimos tras el asesinato de nuestros compañeros en Barbate y volvimos a insistir en que aquello podía repetirse. Desgraciadamente, el tiempo nos ha dado la razón.
Resulta inadmisible que quienes combaten el narcotráfico sobre el terreno sigan trabajando en condiciones de inferioridad, con falta de medios materiales, humanos y jurídicos suficientes para hacer frente a una amenaza que no deja de aumentar.
El Ministerio del Interior no puede seguir ignorando la realidad que viven diariamente los agentes destinados en Andalucía y especialmente en las zonas más castigadas por el narcotráfico. La situación ha alcanzado un nivel límite y exige una respuesta inmediata, contundente y coordinada.
No podemos normalizar que nuestros compañeros pierdan la vida mientras desempeñan su trabajo. No puede haber más advertencias ignoradas ni más promesas vacías.
Descansad en paz, compañeros Germán y Jerónimo. Vuestro sacrificio no será olvidado.