Los servicios jurídicos de JUCIL consiguen la condena de un individuo que agredió y amenazó a los agentes en la provincia de Cáceres. La asociación denuncia la alarmante pérdida del principio de autoridad y exige medidas urgentes para frenar la violencia contra las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Cáceres, 14 de abril de 2026. JUCIL, la asociación de la Guardia Civil, ha logrado una nueva victoria judicial en defensa de la integridad de los agentes de la Benemérita. El Tribunal de Instancia de Cáceres ha dictado una sentencia de conformidad condenando a E.D.D. como autor de un delito de atentado a agentes de la autoridad y dos delitos leves de lesiones.
Los sucesos tuvieron lugar la tarde del 15 de septiembre de 2025 en una localidad de la provincia de Cáceres. Los agentes acudieron a un aviso por un altercado en un domicilio, donde el condenado se encontraba en un estado de gran agitación.
A pesar de los intentos de los guardias civiles por calmar la situación, el individuo mantuvo una actitud “amenazante y desafiante”, llegando a encararse con ellos y proferir gritos como: “No tengo miedo a la muerte y a vosotros tampoco, que sois unos mierdas”. En un momento de máxima tensión, el agresor se abalanzó contra los agentes, golpeándoles y empujándoles fuertemente para intentar agredir a una tercera persona, lo que obligó a su reducción y detención.
Como resultado del ataque, ambos agentes sufrieron lesiones que requirieron asistencia médica y un periodo de 41 días de recuperación por perjuicios moderados cada uno.
Gracias a la intervención de los servicios jurídicos de JUCIL, el acusado ha sido condenado a 4 meses de prisión por el delito de atentado, 20 días de multa por los delitos de lesiones, y el pago de una indemnización total de 6.560 euros (3.280 euros para cada agente) en concepto de responsabilidad civil.
Desde JUCIL valoran positivamente la firmeza de la sentencia, pero advierten de una realidad social preocupante. Esta agresión no es un caso aislado —con un balance de más de 1.200 guardias civiles agredidos en 2025—, sino el reflejo de la progresiva pérdida del principio de autoridad que sufren los agentes en su día a día.
“Cada vez es más barato agredir a un guardia civil”, denuncian desde la asociación. “La falta de protección jurídica y el clima de impunidad fomentan que los agentes se conviertan en blanco de ataques violentos. No pararemos hasta que el Ministerio del Interior reconozca nuestra labor como profesión de riesgo y se endurezcan las penas por este tipo de delitos”.
JUCIL reafirma su compromiso de seguir batallando en los tribunales y en las calles para devolver el respeto y la seguridad que los agentes de la Guardia Civil merecen en el ejercicio de sus funciones.