- La asociación denuncia el abandono institucional que sufren los guardias civiles que combaten el narcotráfico en Andalucía y advierte de que no se puede hablar de balances positivos mientras siguen muriendo agentes en acto de servicio y el negocio de la droga sigue expandiéndose. - JUCIL reclama medidas urgentes para proteger al Servicio Marítimo, cada vez más expuestos a organizaciones criminales violentas y mejor organizadas.
9 de mayo de 2026. JUCIL, asociación profesional de la Guardia Civil, ha asistido hoy al funeral de los dos guardias civiles fallecidos en Huelva en acto de servicio, mostrando su apoyo y cercanía a las familias, compañeros y amigos de los agentes, así como a todos los integrantes de la Guardia Civil profundamente golpeados por esta tragedia.
Desde la asociación lamentan profundamente la ausencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, en un momento en el que la presencia institucional era una obligación moral hacia quienes dan su vida por la seguridad de todos los españoles. Esta ausencia vuelve a demostrar la actitud de abandono y desconexión del Gobierno con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, especialmente con quienes combaten a diario el narcotráfico en las costas andaluzas.
“¿Cuántos compañeros más tienen que morir o resultar heridos para que ser guardia civil se considere profesión de riesgo?”, se pregunta el secretario general de JUCIL, Ángel Lezcano. Y añade: “En estos momentos de dolor, los guardias civiles sentimos el respaldo de la sociedad española, en contraste con el desdén institucional del ministro del Interior, como lo prueba su ausencia en el funeral de los dos compañeros fallecidos en Huelva”.
La asociación profesional considera que no se puede presumir públicamente de balances positivos en la lucha contra el narcotráfico mientras siguen muriendo guardias civiles y el negocio de la droga sigue expandiéndose. La realidad es que las organizaciones criminales son cada vez más violentas, disponen de mayores medios y operan con una sensación creciente de impunidad.
JUCIL quiere reconocer especialmente la labor del Servicio Marítimo de la Guardia Civil, cuyos agentes trabajan en condiciones extremas, enfrentándose cada día a una amenaza que no deja de crecer. Son profesionales sometidos a una enorme presión operativa y psicológica, con medios insuficientes frente a bandas perfectamente estructuradas y dispuestas a todo.
La propia Fiscalía de Andalucía ya ha advertido del grave aumento de la actividad del narcotráfico y de la peligrosidad asociada al uso de narcolanchas en el litoral andaluz, llegando incluso a señalar que estas organizaciones actúan con creciente violencia y capacidad logística.
Si el Ministerio del Interior no actúa de manera inmediata y contundente, España corre el riesgo de ser percibida como un Estado fallido en determinadas zonas del sur peninsular: las narcolanchas campan a sus anchas, los guardias civiles mueren en servicio, la droga se expande, la criminalidad aumenta y las bandas organizadas consolidan estructuras logísticas cada vez más complejas y permanentes.
Estos hechos no son aislados. Son la consecuencia directa de años de falta de medios, ausencia de voluntad política y una estrategia insuficiente frente al narcotráfico. La situación exige refuerzos reales, más recursos materiales, reconocimiento profesional y una protección jurídica y operativa efectiva para quienes están en primera línea.
JUCIL también quiere trasladar todo su apoyo a los compañeros heridos, tanto física como psicológicamente. Sucesos como estos dejan secuelas que permanecen durante años y pasan factura personal y profesionalmente, especialmente cuando los agentes sienten que la institución no les acompaña ni protege como debería.