JUCIL arranca al director general el compromiso de que el pase a la reserva a los 58 años será voluntario y se dialogará sobre los turnos

La asociación profesional recuerda a Leonardo Marcos que el objetivo prioritario es la equiparación laboral y que se perseguirá su consecución en estos años, al igual que otras mejoras como los relativos a las horas extraordinarias, la falta de personal o el trabajo en fines de semana
JUCIL reivindica la eliminación del Código Penal Militar para juzgar el trabajo policial y la vida laboral y personal de los guardias civiles por tratarse de una rémora del pasado hoy desaparecida en todas las legislaciones europeas

La asociación profesional Justicia para la Guardia Civil (JUCIL) ha arrancado hoy el compromiso del director general del Cuerpo, Leonardo Marcos, de que se propondrá la voluntariedad del pase a la reserva a los 58 años para guardias, cabos, suboficiales y oficiales. Esta reivindicación de JUCIL ha sido compartida por el máximo responsable del Instituto Armado en el transcurso de la reunión mantenida esta mañana con el secretario general de JUCIL, Ernesto Vilariño, quien estuvo acompañado por el secretario nacional de Finanzas, Óscar González. El director general de la GC se ha mostrado dispuesto a que el pase a la reserva tenga un carácter voluntario siempre que se mantengan las condiciones físicas exigidas por cada uno de los puestos. De esta forma, se recogería una de las aspiraciones que JUCIL ha mantenido desde su creación, ya que no es lógico que en estos momentos compañeros perfectamente válidos sean arrinconados en la reserva. En este sentido se ha logrado además el compromiso de la Dirección General de que se ampliarán las vacantes de reserva para los guardias civiles que finalmente se decidan por esta otra opción, que de momento es obligatoria.

 

Reestructuración territorial de la Guardia Civil

 

La reunión con el director general ha servido también para que éste adelante que también es intención del Cuerpo llevar a cabo una reestructuración territorial, con un reparto de la Guardia Civil en núcleos operativos más amplios, de forma que en todos ellos exista una plantilla suficiente para llevar a cabo todas las tareas y competencias responsabilidad de este Cuerpo. En este sentido, JUCIL ha sido partidaria desde su primer momento de existencia de esta reestructuración, ya que núcleos más grandes permitirán y facilitarán el trabajo de todos los compañeros, ya que se podrán cubrir adecuadamente los cuadrantes de turnos sin que, como ocurre en la actualidad, se produzcan y registren continuos dobletes y hasta tripletes.

Leonardo Marcos ha asumido en este apartado la apertura de un diálogo permanente con las asociaciones profesionales, con su presencia y en un marco distinto al de los grupos de trabajo, para analizar cómo se aplican las nuevas normas sobre turnos en la Guardia Civil. JUCIL le ha recordado en este sentido que tanto lo existente hasta ahora, como lo acordado y que entrará en vigor en el último trimestre del año, es una normativa que supone una enorme carga de trabajo para los compañeros con servicios a turnos. De hecho, muchos de ellos realizarán hasta 250 horas más de trabajo al año que un policía nacional, una desigualdad claramente injusta y que debe de corregirse cuanto antes.

 

La equiparación salarial no es una quimera, debe de ser real

 

JUCIL le ha recordado además al director general que el objetivo de alcanzar la equiparación salarial es un principio básico para esta asociación profesional. En este sentido, el director general se ha mostrado favorable a que los representantes de los integrantes de la Guardia Civil estén presentes en cuantas mesas de negociación se convoquen con este objetivo, pero que en ningún caso vamos a renunciar al mismo hasta que se igualen las condiciones laborales, sociales y económicas de los guardias civiles y policías nacionales con los miembros de las policías autonómicas.

 

Aumento de plantillas

 

Ernesto Vilariño ha reclamado de la Dirección General un aumento de las plantillas de guardias civiles ante la preocupación existente en la España Rural por el incremento de la inseguridad ante la cada vez menor presencia de efectivos del Cuerpo. El director general ha señalado que la idea de que el pase a la reserva sea voluntario es una propuesta de solución para esta situación, dado que la oferta pública de empleo para los próximos años es inamovible. JUCIL considera que esta posible solución es solo un parche. En la actualidad, y según las últimas cifras conocidas, faltan algo más de 10.000 guardias civiles según el catálogo oficial conocido a finales del año pasado. A esta cifra habrá que unir las numerosas jubilaciones que se producirán en los próximos años, ya que llegan a la edad de retiro muchos de los que se incorporaron a finales de los años ochenta, cuando hubo un aumento considerable de la plantilla. La propuesta, si no se mejora, será solo un parche que no resolverá el problema del aumento de la inseguridad en buena parte de la España Vaciada.

 

El fin del Código Penal Militar

 

JUCIL ha solicitado además que deje de estar en vigor el Código Penal Militar para las actuaciones policiales y la vida personal y laboral de los guardias civiles. Se trata de una normativa anticuada y fuera de sentido en la Unión Europea, que ya ha señalado en diversos momentos a España la inadecuación de esta aplicación en materia penal, algo que ha desaparecido en el resto de los países de la Unión. Y junto a lo anterior, la necesidad de que se regule la actual forma y trabajo del pleno del Consejo de la Guardia Civil, cuyas decisiones siguen sin ser más que meras indicaciones para la Dirección.